
La evaluación educativa es un proceso continuo y sistemático que permite observar, recoger e interpretar evidencias sobre lo que aprenden las niñas y los niños, cómo lo aprenden y qué apoyos necesitan para seguir avanzando. Desde una mirada formativa, la evaluación no se reduce a comprobar resultados finales, sino que ayuda a mejorar la enseñanza y el aprendizaje mientras estos ocurren. En este sentido, Black y Wiliam (1998) sostienen que la evaluación formativa favorece el aprendizaje cuando se utiliza para ofrecer retroalimentación y ajustar las acciones pedagógicas durante el proceso educativo.


Rúbrica
Escala estimativa

Lista de cotejo

Observacion
Individual
Documento
En preescolar, la evaluación no se centra en calificar con números, sino en valorar los procesos, avances, dificultades, intereses, formas de participación y manifestaciones de aprendizaje de cada niña y niño. Esta idea coincide con lo establecido por la Secretaría de Educación Pública (SEP, 2023), al señalar que en la Fase 2, correspondiente a educación preescolar, los resultados de evaluación se expresan mediante observaciones y sugerencias sobre los aprendizajes en cada Campo formativo, sin utilizar valores numéricos.
Desde este enfoque, evaluar significa acompañar el aprendizaje. La educadora observa, escucha, registra, dialoga y toma decisiones para ajustar sus actividades, brindar retroalimentación y favorecer el desarrollo integral. Perrenoud (2008) plantea que la evaluación formativa se relaciona con la regulación de los aprendizajes, es decir, con la posibilidad de identificar lo que ocurre en el proceso educativo para orientar mejor la intervención docente.
Por ello, la evaluación en preescolar tiene un carácter principalmente formativo, cualitativo y contextualizado, ya que reconoce que cada niña y niño aprende de manera distinta, según su edad, experiencias, lenguaje, cultura y contexto familiar o comunitario. En este sentido, Santos Guerra (1993) señala que la evaluación debe entenderse como un proceso de diálogo, comprensión y mejora, no como una práctica limitada al control o a la medición de conocimientos.
En palabras sencillas, evaluar en preescolar no es solo revisar si una actividad se terminó; es comprender qué está aprendiendo la niña o el niño, cómo lo expresa y qué necesita para continuar aprendiendo. Por eso, la evaluación debe servir para tomar mejores decisiones pedagógicas, ajustar la planeación, ofrecer apoyos oportunos y reconocer los avances de cada estudiante desde una mirada respetuosa, inclusiva y formativa.
Black, P., & Wiliam, D. (1998). Assessment and classroom learning. Assessment in Education: Principles, Policy & Practice, 5(1), 7–74.
Perrenoud, P. (2008). La evaluación de los alumnos: de la producción de la excelencia a la regulación de los aprendizajes. Colihue.
Santos Guerra, M. Á. (1993). La evaluación: un proceso de diálogo, comprensión y mejora. Investigación en la Escuela, 20, 23–35.
Secretaría de Educación Pública. (2023). Acuerdo número 10/09/23 por el que se establecen las normas generales para la evaluación del aprendizaje, acreditación, promoción, regularización y certificación de las alumnas y los alumnos de educación preescolar, primaria y secundaria. Diario Oficial de la Federación.
© 2026 por Raul Vasquez Conde. Como evidencia académica para el CREN Preescolar (Desde el 2022)- Quintana Roo, Méx.

